Tener deudas bancarias en Ecuador no significa haber perdido tus derechos.
Cuando una persona ya no puede pagar a un banco o cooperativa, existen opciones legales distintas según la etapa del problema: reorganizar la deuda, negociar con el acreedor o defenderse frente a una demanda judicial.
En esta guía te explicamos qué hacer con una deuda bancaria, qué caminos legales existen y cuándo conviene cada uno, para que tomes decisiones informadas y evites errores que pueden empeorar tu situación.
Si te encuentras agobiado y piensas 'no puedo con mis deudas bancarias', es el momento de buscar ayuda para deudas bancarias. En COBRAPOCO contamos con un equipo de abogados para deudas bancarias y evitar cobros abusivos de los bancos, que analizarán tu caso para ofrecerte la mejor estrategia de defensa o negociación.
No todas las deudas bancarias se encuentran en la misma etapa.
Identificar correctamente tu situación es clave para aplicar la estrategia legal adecuada y evitar decisiones que puedan empeorar el problema.
Aún no existe demanda, pero la presión aumenta. Este es el momento ideal para ordenar la deuda y evitar que el problema escale.
Las obligaciones superaron tu capacidad de pago. Existen mecanismos legales para reducir la carga mensual o replantear la deuda.
Las advertencias suelen usarse como presión. Antes de firmar o ceder, conviene conocer tus derechos y el verdadero alcance legal del banco.
Una demanda no implica derrota automática. La ley permite defensa, impugnaciones y reducción de la deuda.
No todo es embargable y muchas medidas se ordenan sin cumplir requisitos legales.
Contamos con los mejores abogados expertos en deudas bancarias, capacitados para enfrentar procesos de cobranza judicial y extrajudicial.
En Ecuador, deber dinero a un banco o cooperativa no significa quedar en indefensión.
La Constitución y las leyes protegen al deudor frente a cobros abusivos, medidas desproporcionadas y procedimientos que vulneren el debido proceso.
Incluso cuando existe mora o una demanda judicial, el banco debe respetar límites legales, y el deudor conserva el derecho a defenderse, negociar y cuestionar montos indebidos.
La Constitución del Ecuador garantiza el derecho a la tutela judicial efectiva y a la defensa en toda actuación que afecte derechos u obligaciones económicas (arts. 75 y 76).
Esto implica que ningún acreedor puede imponer cobros, intereses o embargos al margen de la ley ni sin permitir contradicción y defensa.
No existe una solución única para todas las deudas bancarias.
La estrategia correcta depende del momento en que se encuentre el problema y de la capacidad real del deudor para asumir compromisos.
Cuando todavía existe capacidad de pago, aunque reducida, es posible reorganizar las obligaciones para disminuir la presión financiera y evitar que la deuda escale a un conflicto judicial.
Cuando la presión aumenta, negociar sin asesoría suele jugar en contra del deudor. La negociación jurídica permite cuestionar montos, intereses y condiciones desde la ley.
Una demanda no significa que el banco tenga la razón en todo. Existen defensas procesales, impugnaciones y límites legales que pueden cambiar el resultado del proceso.
No todas las deudas pueden cobrarse indefinidamente. En ciertos casos, el banco pierde el derecho legal a exigir el pago.
El primer paso no es pagar a ciegas ni firmar por presión.
El primer paso es entender tu situación y actuar con estrategia legal.
Es recomendable buscar asesoría de deudas bancarias desde la primera notificación de mora para evitar embargos o procesos judiciales avanzados.
Firmar acuerdos sin revisar sus consecuencias legales
Reconocer deudas infladas o mal calculadas
Ignorar notificaciones judiciales
Confiar solo en promesas verbales del acreedor
Muchas decisiones que parecen “salidas rápidas” terminan fortaleciendo la posición del banco y debilitando al deudor.