Si has recibido una citación judicial por una deuda, tarjeta de crédito o factura impaga, es muy probable que enfrentes un juicio monitorio.
Este tipo de proceso es rápido, silencioso y peligroso si no actúas a tiempo.
Pero también tiene debilidades legales claras que pueden jugar a tu favor si sabes cómo defenderte.
En COBRAPOCO defendemos deudores, no bancos.
Y sabemos dónde mirar cuando el acreedor se equivoca.
El juicio monitorio es un procedimiento regulado por el Código Orgánico General de Procesos (COGEP), utilizado por acreedores para cobrar deudas que, en teoría, constan por escrito.
Suele aplicarse en casos como:
Tarjetas de crédito
Facturas
Servicios impagos
Obligaciones de consumo documentadas
Es un proceso diseñado para ser ágil, pero no automático.
Aquí está el punto más crítico.
Una vez que eres legalmente citado, tienes 15 días para presentar oposición a la demanda monitoria.
Si no respondes dentro del plazo:
El juez puede dictar sentencia
La deuda se vuelve exigible
El proceso puede transformarse en ejecutivo
👉 El silencio beneficia al acreedor.
Antes de continuar, aclaremos el mayor miedo del deudor:
En Ecuador, nadie puede ser privado de libertad por deudas,
conforme al artículo 66, numeral 29, literal c de la Constitución,
salvo obligaciones alimenticias.
Los estudios de cobranza juegan con el miedo.
La ley juega a favor del ciudadano informado.
No todos los acreedores siguen el proceso correctamente.
En la práctica ocurre que:
Presentan la demanda
Obtienen la citación
Luego dejan de impulsar el proceso
Esto puede generar oportunidades legales para el deudor,
incluyendo nulidades o ventanas para negociar.
Cada caso debe analizarse con precisión.
Aquí es donde aparece el colmillo jurídico.
En un juicio monitorio no basta con que el banco diga que le debes.
Debe probarlo correctamente.
En la defensa revisamos, entre otros aspectos:
Si la factura o documento cumple requisitos legales
Si existe firma, aceptación o respaldo válido
Si la liquidación de intereses está bien calculada
Si el monto reclamado es exigible y no abusivo
Si la liquidación está mal hecha,
el juez no debería admitirla.
Muchos procesos se sostienen sobre errores técnicos.
Las consecuencias suelen ser:
Sentencia rápida
Incremento de costos judiciales
Conversión del proceso a uno más agresivo
Pérdida de control sobre la estrategia
Por eso, no es recomendable enfrentar un juicio monitorio sin asesoría legal.
Si el acreedor no te cita correctamente en tu domicilio real,
podemos solicitar la nulidad de todo lo actuado y ganar tiempo vital para negociar.
El proceso importa tanto como la deuda.